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viernes, 24 de febrero de 2017

Capítulo 1 – “Por compromiso”



Personajes Principales: VICTORIA (EDLR)
                                       EMILIA (SS)
                                       ANDRÉS (JLP)
                                       PABLO (GGV)

Capítulo 1 – “Por compromiso”


Año 2003
Pie de las escaleras de la mansión Constantini, un joven alto, buen mozo, de cabello corto y oscuro, piel morena, y una mirada profunda y avasallante, una joven rubia, dorada como el alba, sus ojos celestes como el cielo en verano, llenos de lágrimas.

EMILIA: “No sé por qué me lastimas. Es como si la cantidad de lágrimas que derramo por ti, fueran la medida de mi amor"
ANDRÉS: “No te victimices, tu elegiste estar así, yo no quería esto.”
EMILIA: “Entonces no me busques más, tú crees que esto es fácil para mí, pero no lo es.”
ANDRÉS: “Entonces ¿Por qué lo haces? ¿Por qué me alejas de ti?”
EMILIA: “Porque Victoria es mi hermana, no puedo hacerle esto, no puedo hacerle esto a mis padres.”
ANDRÉS: “Victoria lo va a entender, ustedes siempre han sido muy unidas, quizá a mi no me lo perdone jamás, ¡Pero tú eres su hermana!”
EMILIA: “¡Tú eres su novio desde los 15 años, estás a punto de casarte con ella Andrés! ¿De verdad crees que me perdonaría semejante traición?”
ANDRÉS: “Pero desde que te conocí en esa fiesta de quince años, no dejo de pensar en ti, no dejo de buscar la manera de enfrentar todo esto que nos está pasando. Ni siquiera sé por qué no termine con esta relación esa misma noche en que…”
EMILIA: “¡Ya basta! No sigas, no quiero escuchar mas.”
(Emilia intenta subir corriendo las escaleras, Andrés la agarra del brazo).
ANDRÉS: “Está bien, si no quieres escucharme, al menos siénteme. Dejame demostrarte lo que siento” (La besa apasionadamente).
EMILIA: “Andrés no me hagas esto, por favor.” (intenta alejarse, Andrés la toma de la mano y ambos suben las escaleras).

Comedor de la mansión Constantini, un hombre alto, canoso, con la mirada seria y aparentemente preocupado, una mujer de cabello oscuro, ojos tristes y notablemente nerviosa por la seriedad de su marido. Otra mujer, rubia, con deslumbrantes ojos verdes, la observa con curiosidad y desconcierto, cuando por fin se decide a hablar, alguien entra al salón.
Una mujer alta, de cabello castaño claro, ojos verdes imponentes, dice con voz agitada:

VICTORIA: “Lamento llegar tarde, el coche se descompuso y…” (da un recorrido visual a todo el comedor) “¿Y Andrés?”
SRA MAIDANA: “Lo siento Victoria, es que mi hijo no…” (se queda callada)
SR MAIDANA: “Andrés debe estar en camino.” (sentencia).
SRA CONSTANTINI: “Siéntate hija, tu prometido llegará en cualquier momento.”
Victoria se queda de pie muy seria, su madre y sus suegros se miran entre si.
VICTORIA: “¿Emilia no ha llegado?”
SR MAIDANA: “No estarás insinuando que…” (Victoria interrumpe)
VICTORIA: ¡Ay por favor suegro! ¿Qué quiere decir?
SR MAIDANA: “Bueno yo…”
SRA CONSTANTINI: “Vamos a calmarnos todos, hoy es una noche muy especial, por fin nuestros hijos cumplirán la promesa que le hicieron a mi difunto esposo.”
Victoria esquiva la mirada de su madre y se sienta.

Habitación de Emilia, mansión Constantini.

EMILIA: “No se qué hacemos aquí… yo no…”
ANDRÉS: “Sabes perfectamente lo por qué estamos aquí.”
EMILIA: “Nuestras familias están ahí abajo, esperándonos, esperándote a ti.”
ANDRÉS: “Todavía estamos a tiempo de terminar con esa mentira, todavía podemos lograr que Vicky lo entienda.”
EMILIA: “Mi hermana le juró a mi padre que tu familia y la nuestra se unirían, le juró que se casaría contigo, ustedes tienen que…”
ANDRÉS: “¡Por Dios Emilia! Hablas como si viviéramos en los años 50. Son otros tiempos, además pasaron muchos años, es una estupidez.”
EMILIA: “Si estás tan seguro de eso ¿Por qué esperaste tanto? ¿Por qué dejaste que las cosas lleguen a este punto?”
ANDRÉS: “Cuando te fuiste a España yo pensé que…”
EMILIA: “Pensaste que no regresaría, y fue mas fácil seguir engañando a mi hermana.”
ANDRÉS: “Victoria y yo nos llevamos bien, somos amigos, nos entendemos, pensé que podía formar una familia con ella, creí que era lo mejor para mi.”
EMILIA: “Entonces hazlo, casate con ella, forma una familia y se feliz.”
ANDRÉS: “¿Es un reclamo?”
EMILIA: “No Andrés, de verdad deseo que esto termine. Nosotros nunca vamos a ser felices, no si nuestra felicidad implica el sufrimiento de mi hermana.”
ANDRÉS: “¿No te das cuenta de qué esto es peor? Yo no voy a poder verte y contenerme, no voy a poder tenerte cerca y aguantarme las ganas de besarte, de sentirte.” (se acerca y le toma la cara).

Emilia se aleja y rompe el llanto.

EMILIA: “Esto es horrible, me siento la peor persona del mundo. Por favor vete, no quiero escucharte más.”
ANDRÉS: “Emi por favor…” (se acerca nuevamente).
EMILIA: “¡Vete Andrés!” (abre la puerta de la habitación).
ANDRÉS: “Está bien, si eso quieres.” (se va).
Emilia cierra la puerta, se sienta en el piso y llora desconsoladamente.

Comedor de la mansión Constantini, todos en silencio y muy serios. De repente suena un celular. Victoria se levanta y sale del salón. Todos la miran.
Victoria entra al living contesta su teléfono.

VICTORIA: “Te dije que no me vuelvas a llamar Pablo, deja de buscarme.”
Corta el teléfono sin dar lugar a una respuesta, mira hacia las escaleras y ve que alguien baja.
ANDRÉS: “Victoria… yo…”
Victoria lo mira fijamente. Andrés se apresura a bajar.
ANDRÉS: “Te fui a buscar, como llegue tarde creí que estarías enojada en tu habitación y…”
VICTORIA: “¿Acabas de llegar?”
ANDRÉS: “Si”
VICTORIA: “No escuche el timbre…” (Andrés se apresura a hablar).
ANDRÉS: “Tu hermana me abrió, ella acababa de llegar y…”
VICTORIA: “¿Emilia está aquí?”
ANDRÉS: “Si, me pidió que te diga que no se siente bien, que la disculpes.”
VICTORIA: “Está bien, ve al comedor y diles que enseguida bajo, voy a ver a mi hermana.”
ANDRÉS: “Pero mi amor…”
VICTORIA: “¿Qué pasa Andrés? ¿Por qué tan nervioso? Voy a ver si mi hermana está bien y regreso.”
ANDRÉS: “No estoy nervioso, no quiero que estés enojada.”
Victoria sonríe, lo besa y sube las escaleras.

Andrés se dirige hacia el comedor, pero su padre entra de golpe al living.

SR MAIDANA: “¿Dónde demonios estabas?”
ANDRÉS: “Tuve un problema papá, ya estoy aquí, te pido por favor que…” (El sr Constantini lo interrumpe furioso).
SR MAIDANA: “Por tu bien, espero que no hayas cometido ninguna estupidez Andrés. No pienso perder todo por tu culpa. No sé qué dominios se te pasó por la cabeza cuando…” (Andrés interrumpe).
ANDRÉS: “¡Ya basta papá! Lo único que te importa eres tu mismo, y quédate tranquilo, me voy a casar con Victoria.” 

Andrés sale del salón, su padre lo sigue. Las señoras, quienes estaban hablando muy bajito, se quedan en silencio.

SRA CONSTANTINI: “Buenas noches Andrés, iré a buscar a Vicky.” (se levanta).
ANDRÉS: “Buenas noches suegra” (mira a su madre) “Hola mamá.”
SRA CONSTANTINI: “En un minuto regreso, pónganse cómodos.”
ANDRÉS: “Suegra, no hace falta, Vicky subió a saludar a Emi… Emilia. No tardará. Dijo que aquí la esperemos.”

Todos se sientan, la mucama llena las copas. Andrés evita mirar a su padre.

Habitación de Emilia, mansión Constantini – Emilia llora detrás de la puerta, Victoria golpea insistente.

VICTORIA: “Emi me estás preocupando, abreme por favor, se que estás ahí.”
Emilia se seca las lágrimas e intenta tranquilizarse.
VICTORIA: “Emilia te estoy oyendo ¿Estás bien?”
Emilia abre la puerta, Victoria entra apresurada, se miran a los ojos, y se abrazan.
EMILIA: “Perdóname por favor.” (Llora nuevamente).
VICTORIA: “Tranquilízate Emi, dime por qué estás así.”
EMILIA: “Tengo que decirte algo, lamento arruinarte la cena, pero no puedo…” (suena el celular de Victoria, y aunque ella corta la llamada, Emilia se queda en silencio).
VICTORIA: “No es importante, dime.” (vuelve a sonar el teléfono).
Emilia nota que Victoria se pone nerviosa, y alcanza a leer ‘llamada entrante de Pablo.’
EMILIA: “¿Pablo? ¿Es el ‘Pablo’ que yo creo?”
VICTORIA: “Si, pero no es lo que crees.”
EMILIA: “¿Y por qué insiste en llamarte?”
VICTORIA: “Emilia, soy una mujer comprometida, en unos días me caso con Andrés, no se por qué este tipo insiste, está loco.” (se pone nerviosa).
EMILIA: “Si no pasa nada, tranquilízate Vicky.”
VICTORIA: “Estoy tranquila, cuéntame qué te pasa. ¿Qué me tenias que decir? ¿Pasó algo con Andrés?”
EMILIA: “¿Con Andrés? Yo… ¿Por qué preguntas por él? ¿Te dijo algo?”
VICTORIA: “No, no lo se, quizá lo notaste raro.”
Emilia se sienta en la cama, Victoria también.
VICTORIA: “Me estás preocupando ¿De que te enteraste?”
EMILIA: “De nada, era una tontería, mejor baja antes de que se termine de arruinar esa cena familiar.”
VICTORIA: “Tú también eres mi familia Emi, y no me gusta verte asi. ¿Es ese hombre prohibido quien te tiene así? Mira yo creo que todo se va a solucionar, no te pongas mal, si se quieren de verdad, nada podrá separarlos.”
EMILIA: “Hay algo que está a punto de separarnos para siempre.”
VICTORIA: “¿Qué cosa?”
EMILIA: “No importa, de todos modos lo nuestro nunca iba a funcionar, lastimaríamos a mucha gente.”
VICTORIA: “Pero también importa lo que tu sientas. Si lo quieres lucha por él.”
Emilia rompe en llanto, abraza a Victoria.
VICTORIA: “¿Tan grave es?”
EMILIA: “Mas de lo que te imaginas.”
VICTORIA: “Emi, grave sería que ese hombre sea Andrés por ejemplo” (se rie).
Emilia se pone mas pálida de lo normal, deja de abrazar a su hermana, y la mira casi al borde del desmayo.
VICTORIA: “Emi, era una broma, no te pongas así.”
EMILIA: “Mejor vete a cenar, necesito estar sola.”
VICTORIA: “Pero…“
EMILIA: “¡Por favor Victoria, quiero estar sola!”

Victoria la mira con desconcierto durante unos segundos, luego sale de la habitación.



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